Al límite de sus fuerzas, y en tres horas y nueve minutos, Nadal consiguió su
primer Masters Series. Sobre tierra batida, una superficie en la que ya ha
triunfado esta temporada en la gira suramericana en Costa do Sauípe (Brasil) y
Acapulco (México), y donde inició su carrera de éxitos en Sopot el pasado año,
Nadal pudo al fin levantar un trofeo de esta envergadura y Es el segundo jugador
más joven en la historia que gana en Montecarlo en la Era Open después de Matts
Wilander (18 años y 7 meses en 1983).El
triunfo sitúa a Nadal en lo mejor de su carrera y aparecerá segundo en la
Carrera de Campeones y el duodécimo en la Lista de Entradas, con asignación de
cabeza de serie fijo en Roland Garros, donde ansía debutar después de dos
intentos fallidos, y con muchísimas posibilidades ya de atrapar una de las ocho
plazas para la Copa Masters que se disputará a final de año en Shanghai.
Las piernas y sobre todo, una frialdad a prueba
de todo llevaron a Nadal al triunfo más importante de su carrera. El joven zurdo
de Manacor dominó con claridad los dos primeros sets, ganando 11 de los 12
últimos juegos, sin apenas sentir la presión de medirse con un jugador como
Coria que ha disputado ya seis finales de Masters Series, ganando dos, y que ha
estado presente tres veces seguidas en la de Montecarlo, además de ser finalista
en Roland Garros en el 2004. Es decir un consumado especialista en esta
superficie y de probada experiencia en situaciones complicadas.
Para Coria, de la mano esta temporada del
técnico español José Perlas, era su primera final en lo que va de año, y el
argentino como todos los grandes especialistas en tierra, quiere ponerse a punto
para la cita parisina. Este objetivo le llevó a reaccionar con contundencia en
el tercer set, y aprovechándose de una cierta relajación de Nadal, endosar al
español un contundente 6-0 en 26 minutos. Pero Nadal, lejos de inmutarse por
esta afrenta, reaccionó con más experiencia de lo que indica su corta edad. Ganó
tres juegos consecutivos y se colocó con 4-1 y dispuso de tres oportunidades
para hacer incluso el 5-1.
"El Mago" intentó romper las piernas de Nadal
con certeras dejadas y contrapiés, y lo consiguió hasta remontar e igualar 4-4 e
incluso tuvo un punto para romper y adelantarse 5-4. Eran momentos de duros
intercambios en los que un signo de flaqueza decantaría la balanza, pero Nadal
ajustó más sus golpes, logró adelantarse él con un punto de servicio y disponer
después de dos bolas de partido en el duodécimo, para apuntillar en la segunda
su mejor triunfo hasta la fecha. "He perdido con un gran jugador", señaló Coria
en la entrega de trofeos, mientas que Nadal también destacó la calidad de su
adversario. "He ganado a un grandísimo jugador que lo ha demostrado mil veces".
Con esta victoria, Nadal se convierte en el
quinto español que gana este torneo. Antes lo lograron Manuel Orantes (1975)
Sergio Bruguera (1991 y 1993), Carlos Moyà (1998) y Juan Carlos Ferrero (2002 y
2003). Nadal es el primer jovencito en alcanzar dos finales consecutivas de un
Masters Series desde 1994, cuando el ucraniano Andrei Medvedev, de 19 años, ganó
en Montecarlo, precisamente a Sergio Bruguera y luego en Hamburgo. |