Causas combinadas y poderosas generan esta situación: el nuevo contrato que
Gasol firmó con los Grizzlies a principios de esta temporada, la lesión plantar
del jugador (fascitis agravada con una pequeña fractura) y la necesidad de un
descanso importante que el cuerpo de Pau requiere físicamente.
Desde el año 2000, cuando no fue seleccionado para
los Juegos de Sydney, Gasol carece de vacaciones de verano y ensarta las
temporada NBA con los veranos de la Selección. Lleva así desde 2001.
Precisamente, en ese verano de 2001, Eurobasket
de Estambul, jugó Raúl López su último torneo internacional con España, antes de
lesionarse gravemente en la rodilla, en 2002. López ha anticipado su deseo de
jugar el Eurobasket, pese a otra reciente operación de rodilla.
El entorno de Gasol e incluso el entorno de la
Selección se muestran más pesimistas que nunca ante las perspectivas de que Pau
esté presente en Serbia.
Ello, pese a la ilusión y determinación que
mantiene el jugador mejor cotizado de los Grizzlies para continuar en el grupo
de la selección española y para ayudar a seguir obteniendo buenos resultados.
Pero nadie puede dar garantías de que el
maltrecho pie de Gasol resista adecuadamente un nuevo verano de trajín
competitivo y nulo descanso... cuando Memphis paga lo que paga. En estas
condiciones, la extensión de la temporada de los Grizzlies puede cortar el
último hilo que une a Gasol con el Eurobasket.
Como en los tiempos anteriores al
recrudecimiento de su lesión plantar, Pau Gasol lideró la anotación de los
Memphis Grizzlies, con 18 puntos ante los Denver Nuggets. Empero, los puntos de
Gasol no bastaron para salvar a los Grizzlies: los Nuggets ganaron por 91-94 en
el FedEx Arena de Memphis y dieron un paso decisivo hacia la séptima plaza de
playoffs en el Oeste. Pero los Grizzlies (41-32) tienen buena ventaja sobre
Minnesota (39-35) para la octava y última plaza. |