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Era una noche de
celebración y la lástima es que no acabó como empezó. La puesta en escena de
Pau Gasol ante los
Pacers hizo olvidar de lejos su genial
tercer cuarto ante los Jazz, aquel de los 18
puntos.
Volviendo a ser el epicentro de todo lo que
pasaba en la cancha, nos abría a esas horas de la madrugada los ojos como
platos. No sorprendía la facilidad para anotar o defender su aro, sino la
aplastante superioridad con la que hacía todo.
Lo único malo es que en la noche que firmó sus
5000 puntos y 500 tapones al otro lado del Atlántico los suyos perdieron. Y
además, ojo, que perdieron ellos. En un partido que se decide por un punto, se
hace especialmente doloroso echar la vista a la estadística y ver que te has
dejado 11 tiros libros sin anotar, con Pau
fallando 6.
Pese al horror de los libres, a los de Indiana
hay que darles su porción de mérito. No en vano, fueron capaces de soportar el
ritmo de los Grizz en la primera mitad y
someterles en la segunda al suyo.
Si Pau
firmó una serie, que nos supo a poco, de 31 puntos, 7 rebotes y 4 tapones,
Jermaine O'Neal se fue a los 35 puntos y 12
rebotes para mantener a los suyos en el partido. Tuvo buena ayuda de
Jamaal Tinsley, el gran descubrimiento de
los Pacers en los tiempos difíciles a partir
de la pelea del 19 de noviembre en Detroit,
con 19 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias.
En los segundos 24 minutos, en especial en la
primera docena de ellos, los Grizz se
toparon con el aumento de intensidad en la defensa de los
Pacers. Los puntos llegaron con cuenta
gotas, y sólo Pau, y en bastante menor
medida que al inicio, vio aro.
Indiana,
acostumbrados a moverse cómodamente en este tipo de partido fangosos, acabaron
por limar al máximo la diferencia que llegó a ser de hasta 10 puntos. Para el
último cuarto quedó la remontada completa con dos triples de esos que sólo puede
lograr Reggie Miller: uno de ocho metros y
el otro saliendo de un bloqueo.
Pese a que Bonzi
Wells dio respuesta con otros seis puntos, los
Grizz no pudieron contener a
O'Neal, que les puso de nuevo por debajo en el electrónico y colaboró
activamente a forzar el fallo de Gasol en la
última jugada del partido.
Los Pacers
ganan de este modo su primer partido y último de su gira por el
Oeste, que han saldado con un 1-3.
Memphis, cada vez más el equipo de
Gasol, pierde la ocasión de asaltar la
séptima plaza de los caídos Wolves y termina
la segunda mejor racha de victorias tras la de
Phoenix.
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