Figo había elegido el día para hablar. Lo había solicitado a inicios de semana.
Quería transmitir un mensaje y llenar de dardos la actualidad madridista. La
expectación se palpaba en la sala de prensa de La Ciudad del Fútbol. Se había
doblado la presencia de medios de comunicación.
El portugués llegó sonriente, mezclando ironía y
nerviosismo, con las ideas claras en su cabeza, y protagonizó una amplia rueda
de prensa sincera, con momentos tensos y otros de confesión. Instantes en los
que acusó y otros en los que terminó escondiendo la mano, apelando a
intuiciones.
"No he pedido explicaciones cuando he jugado ni
lo hago ahora. Es diferente comunicar a dar explicaciones y sólo creo que me
merezco saber si voy a jugar o no y no enterarme por la prensa. Es lo mínimo que
pido. Pero no busco polémicas con nadie, no juego y respeto a los que lo están
haciendo", comenzó.
Dio varias vueltas sobre su primera suplencia.
Más que el dolor que sintió por verse en el banquillo en un clásico ante el
Barcelona, confesó que le dolieron las formas, enterarse por la prensa. "Soy
profesional del fútbol, hago mi trabajo, me entreno bien y el entrenador decide
quién pone a jugar. Soy humilde para respetar las decisiones, no crear problemas
y lo que me decepcionó fue la forma. No tengo que pedir explicaciones pero no me
puedo enterar por la prensa. [Luxemburgo] No ha estado muy sensible en ese
aspecto", añadió.
Ante la ausencia de conversaciones con su
entrenador, el jugador desconoce las razones de su suplencia. "No sé por qué me
han quitado. Supongo que será por no hacerlo bien. Mi actitud siempre ha sido la
misma", afirmó. Y dejó intuir, mostrando su ironía, su sospecha sobre su cambio
de rol en el equipo, dando a entender que detrás de su suplencia existen otros
motivos. "Quiero pensar que mi suplencia es por motivos técnicos, porque ningún
otro aspecto pueda tener consistencia. Espero que sólo sea decisión del
entrenador", aseguró.
Desde la pretemporada la renovación de Figo ha
estado presente en todas sus comparecencias. Ahora, a un mes de que acabe la
temporada pero a falta de más de un año para la conclusión de su contrato (30
junio de 2006), vuelve a sugerir al club que se decante públicamente, como ya
hizo en Navidad sin obtener respuesta. "No doy por perdida ni ganada la
renovación. Soy un profesional y mi intención es cumplir mi contrato. Tampoco he
dicho que quería renovar. La situación es la que hay. Se especula mucho y las
circunstancias me llevan a hablar de la realidad. Estamos terminando una
temporada y mi contrato termina en el 2006. Como profesional, mientras no me
digan nada seguiré en el club", comentó.
"Esperaré los próximos acontecimientos y habrá
que escuchar al club, no quiero problemas. Desde que llegué mi actitud ha sido
ejemplar y lo será hasta el 30 de junio de 2006. No marco plazos. Cuando firmas
un contrato hay posibilidades de que una de las partes no quieran cumplirlo
hasta el final. Si así lo quiere el club tendrá que hablar conmigo", agregó. "Si
es correcto o no, no lo sé, habrá que preguntar a ellos", dijo, y se negó a
aceptar convertirse en un jugador para los últimos minutos.
"Siento que, si el club lo quiere, puedo ser
útil al Real Madrid. Pero lo tengo que saber porque no quiero ser un jugador de
diez minutos por partido. Ni sería útil para el club ni sería feliz", apuntó. Lo
que sí dejó con rotundidad clara fue su relación con el presidente, Florentino
Pérez. "Nuestra buena relación no ha cambiado, pero eso no me garantiza jugar",
explicó. Y aunque dijo que por ética no ha hablado con ningún club, si decide
abandonar el Real Madrid la primera persona en enterarse será el presidente.
El centrocampista portugués, que dejó entrever
que va a regresar a su selección, se ve preparado para seguir jugando al más
alto nivel del fútbol mundial y lo que desconoce es en qué lugar lo hará. "Sé
que voy a jugar dos años más a alto nivel. Lo haré donde sea útil. Hasta el 2007
puede mantener mi nivel".
Figo guardaba varios ataques contra los medios
de comunicación. "Antes de dar las noticias hay que pedir explicaciones, ahora
no vale la pena hablar porque el mal ya está hecho. El malo de la película soy
yo", denunció. "Hay campañas contra mí en un periódico desde el partido contra
la Juventus que ha podido cambiar la decisión de muchos. Mi futuro lo decido yo,
quiero ser útil y desde el momento que el club decida que no lo soy, no pinto
nada aquí y la vida sigue", afirmó. |