Ambos tenistas exhibieron un juego muy parecido jugando desde el fondo de la
pista y donde los errores no forzados han acabado siendo la clave. El 6-2
inicial pesó mucho sobre la moral de Ferrero.
El primer set no tuvo ninguna historia. El
argentino siempre llevó la iniciativa del juego con una alta efectividad en sus
golpes y de ahí que en apenas media hora fiquitara el primer envite. La segunda
manga trajo un panorama totalmente distinto con un Ferrero más metido en el
choque un Coria presa de la ansiedad por alcanzar el final.
La precipitación se adueñó del tenista
suramericano en los laudes del segundo set y Ferrero se colocó con cuatro juegos
a cero en un abrir y cerrar de ojos. La derecha del español se entonó y el
argentino comenzó a correr de lado a lado incapaz de frenar la ofensiva del
rival. En medio de ese aluvión, reaccionó Coria como un verdadero campeón.
Guillermo Coria resurgió con cuatro juegos
consecutivos, varios de ellos en blanco, a su favor que acabaron por minar
definitivamente la moral de Juan Carlos Ferrero. Los errores y la falta de
confianza condenaron al valenciano en plena resurrección del juego de Coria. |