La fe y la capacidad de reacción alumbraron el panorama del tenista de Jávea
(Valencia), que se sobrepuso con bravura a la derrota en el primer set para
imponerse al jugador de Onteniente, otrora número uno del mundo, en tres
parciales (6-7 (9), 6-3 y 7-5) y después de casi tres horas de juego.
Ferrero no aprovechó la oportunidad de crecer en
el cuadro y agigantar su proceso de recuperación en el ránking. Estuvo
irregular. Impreciso en momentos y alejado de la concentración y la fortaleza
mental que no hace mucho le instalaron entre los mejores del mundo. Sólo con
cuentagotas desveló rasgos de agresividad en su tenis.
La situación que padece el de Onteniente inunda
de dudas casi cada golpe. Y eso lo aprovechó su adversario, que ya le había
vencido en el único duelo que hasta ahora había cruzado la carrera de ambos
tenistas. Fue en Lyón el pasado año y sobre moqueta, resuelto también en tres
sets (3-6, 7-5 y 6-3).
Ferrer, con hambre de repercusión internacional
y extramotivado tras dejar en el trayecto del torneo de Miami a jugadores como
Xavier Malisse o el argentino David Nalbandian, octavo favorito, se rehizo
bravamente a cada situación adversa. Se recompuso tras ceder por primera vez su
saque en el noveno juego de la manga inicial. Rompió el de Ferrero cuando servía
para apuntarse el set y forzó el 'tie break' donde sus propios fallos terminaron
por condenarle.
No se vino abajo del de Jávea, que prolongó su
solidez en la continuación. Quebró con cierta facilidad el impreciso servicio de
Ferrero y equilibró el duelo. El tercer parcial subrayó la situación actual de
cada tenista. La inconsistencia del de Onteniente, que no aprovechó su ventaja
de 4-1. Antes nunca hubiera cedido un partido como este. Pero Ferrer, alentado
por sus propias necesidades y por la irregularidad de su rival, empató a cuatro
y en el undécimo juego logró un nuevo 'break' del que Ferrero no se rehizo.
El tenista de Jávea, que comparte con su rival
el puesto en la lista de entradas -el 51- aguarda a Hrbaty, que se impuso con
facilidad al galo Gael Monfils (6-3 y 6-3). El español ha jugado tres veces con
el eslovaco, al que venció en la última ocasión. Fue en Hamburgo, el pasado
curso, sobre tierra (6-0 y 6-3). Antes había perdido en San Petersburgo y
Auckland, en el 2003. |