|
Montoya sumó el quinto
triunfo de su carrera deportiva y el primero con McLaren gracias a una salida
fulgurante en la que se jugó el bigote. Todo apuntaba a que el colombiano,
tercero en los entrenamientos, adelantaría al piloto que le precedía en la
parrilla, Button, cuyo BAR no es demasiado efectivo en las arrancadas. Lo que
pocos imaginaban es que iba a dar cuenta también de Fernando Alonso, autor de la
'pole position', tras una espectacular maniobra que dejó a ambos emparejados a
más de 200 km/h.
La carrera se neutralizó
poco después para retirar el monoplaza de Sato, que se había quedado parado en
la parrilla. Fue una situación extraña, ya que los comisarios deportivos
autorizaron la salida pese a que los problemas del japonés e inmediatamente
después ordenaron la entrada del coche de seguridad.
Alonso tuvo que cambiar el
guión sobre la marcha. Su intención era aprovechar la 'pole' para escaparse
desde el inicio, como había hecho en Magny Cours, pero se encontró en el
incómodo papel de ratón que lucha por ponerle el cascabel al gato, en este caso
Montoya. Los dos pilotos se separaron rápidamente del resto.
Tras ellos se situaron
Button, Barrichello y Fisichella, aunque la salsa de la carrera en ese momento
estuvo en la lucha por el sexto puesto entre Trulli, Schumacher y Raikkonen, que
recuperó cuatro puestos en la salida. El finlandés, que salió muy cargado de
combustible con la intención de retrasar al máximo el repostaje y ganar puestos,
lo intentó todo para superar al campeonísimo alemán, pero éste supo tapar todos
los huecos.
Montoya y Alonso siguieron
jugando al gato y al ratón hasta que el colombiano realizó su primer repostaje.
Era el momento que esperaba el español, que pisó a fondo el acelerador para
darle la vuelta a la tortilla. La estrategia se frustró al encontrarse en su
camino a unos pilotos doblados. Las décimas que perdió tras ellos, sumadas a las
que cedió en boxes en un repostaje más lento que el de Montoya, fueron
decisivas: Fernando volvió a la pista pegadito a Juan Pablo, pero segundo de
nuevo...
Montoya se escapó poco a
poco ayudado por un coche menos cargado de combustible que el de Fernando, pero
la distancia entre ambos nunca superó los cinco segundos. Las espadas seguían en
todo lo alto. Fue entonces cuando Alonso se situó tras el alerón trasero de
Trulli, que no se percató de la llegada del español -el equipo Renault se quejó
de que los comisarios no mostraron las banderas pertinentes- y le hizo perder un
tiempo valiosísimo. A todo esto Raikkonen era ya sexto e iba camino de completar
otra remontada de ensueño.
El último golpe de efecto
llegó en la segunda parada en boxes. Con la carrera teóricamente de cara para
Montoya y McLaren, los mecánicos de Alonso realizaron un repostaje fulgurante
-menos de cinco segundos- que dejó otra vez al español a la estela del
colombiano. Era el sino de Fernando en esta carrera. En un circuito en el que
los adelantamientos no son precisamente fáciles y con la mente puesta en el
camino hacia el título, el asturiano hizo lo que tenía que hacer: presionar a
Juan Pablo hasta el final. Pero el de McLaren no mordió el anzuelo y completó
las vueltas finales sin errores.
Al final, todos contentos,
ya que Montoya volvía a lo más alto tras una temporada difícil, en la que ha
estado siempre a la sombra de Raikkonen, y Alonso subía al podio por
decimoséptima vez en su carrera y, de paso, engordaba un poquito más la ventaja
que le saca al finlandés en la general, que es ya de 26 puntos. Kimi, por su
parte, volvió a salvar los muebles con un tercer puesto que alcanzó a poco del
final gracias al tiempo perdido en boxes por Fisichella, cuyo R25 se caló tras
el segundo repostaje. El italiano, que parece tener un imán escondido con el que
atrae todos los infortunios, tuvo que conformarse con una cuarta posición que no
hace justicia a su gran carrera.
Quinto fue Jenson Button,
que salió desde la primera fila pero no pudo disfrutar ante su público del
champán del podio, al que tampoco se acercaron los dos pilotos de Ferrari,
Schumacher y Barrichello, que acabaron sexto y séptimo, respectivamente, y a
buen seguro piensan más en la próxima temporada que en lo que queda de ésta.
Tras ellos terminaron los Toyota de Ralf y Trulli.
Por otro lado, en
Silverstone se asistió a un nuevo capítulo de la 'debacle Williams', equipo
acostumbrado a saborear las mieles del triunfo y que de un tiempo a esta parte
parece arrastrarse por los circuitos. Webber acabó undécimo y su compañero
Heidfeld, duodécimo.
|