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El Gran Premio de Malasia ya ha quedado unido de por vida a la prometedora
carrera de Fernando Alonso. El piloto asturiano de Renault renovó su idilio con
la prueba malaya al conseguir en el caluroso circuito de Sepang su segunda
victoria en la Fórmula 1, dos años después de asombrar al mundo entero en el
Gran Premio de Hungría, lo que le otorga el liderato del Mundial de 2005 tras
dos pruebas disputadas.
Hace dos años, Fernando Alonso batió dos
récords de precocidad en este mismo circuito. En un fin de semana inolvidable
para el automovilismo español, el asturiano se convirtió en el piloto más joven
de la historia de la Fórmula 1 en conseguir la 'pole position' y el más joven en
subirse a un podio. Fue tercero. |
El Gran Premio de Malasia de 2005, sin embargo, ha sido aún más generoso con
Alonso. Consiguió una 'pole' de muchísimo mérito, sin interferencias
climatológicas y sin estrategias diferentes a las empleadas por el resto de
equipos, se adjudicó su segundo triunfo y atrapó el liderato del Mundial por
primera vez en su corta carrera.Todo en
otro fin de semana redondo para Renault. La escudería del rombo no pudo repetir
el doble podio de Australia por la retirada de Fisichella cuando defendía la
tercera plaza, pero amplió su ventaja en la clasificación general de
constructores gracias al alarmante hundimiento de Ferrari.
Los pilotos de la escudería italiana volvieron
a ser los grandes perdedores de la jornada. El brasileño Rubens Barrichello, que
había sido segundo en Melbourne actuando de bisagra entre los dos pilotos de
Renault, no pudo esta vez ni terminar la carrera debido al deterioro de sus
neumáticos. Y Michael Schumacher, que había partido en decimotercera posición,
entró en la zona de puntos por los pelos.
El alemán, siete veces campeón del mundo, acabó
en séptima posición, a casi un minuto y 20 segundos de Alonso. Y si consiguió
superar a alguno de los pilotos que le precedían en la parrila de salida fue por
el abandono de éstos o por problemas mecánicos como el sufrido por Kimi
Raikkonen, al que se le reventó una rueda trasera en plena carrera y tuvo que
volver a los 'boxes' para que se la cambiaran.
Fue una carrera muy accidentada, que sólo
lograron acabar 13 pilotos, entre ellos los dos de Toyota, el italiano Jarno
Trulli y el alemán Ralf Schumacher. Ambos conservaron sus posiciones de salida
hasta el final de la prueba y, con sus primeros 12 puntos de la temporada,
auparon a la escudería japonesa al segundo puesto de la clasificación de
constructores.
Trulli no pudo soportar el trepidante ritmo
impuesto por Alonso en ningún momento, aunque tampoco fue un estorbo para los
que le seguían, ya que tanto el Williams de Nick Heidfeld, tercero, como el
McLaren de Juan Pablo Montoya, cuarto, se mantuvieron en un discreto margen de
diez segundos sobre el coche al que perseguían.
El pilotaje de Alonso fue impecable, sin
fisuras. El de Sepang es un circuito con el que disfruta y que conoce a la
perfección. Ya lo demostró en 2003, con una 'pole' y un podio históricos a pesar
de la fiebre, y en 2004, cuando acabó en séptima posición después de salir desde
el último puesto de la parrilla por un problema en la dirección del coche que le
obligó a cambiar el motor.
Esta vez todo salió a pedir de boca, o casi
todo, ya que una avería en el dispositivo para poder beber durante la carrera le
provocó una importante deshidratación. La imagen de Alonso en el podio luchando
contra el agotamiento y el mareo resume perfectamente el espíritu combativo de
este asturiano de 23 años. |