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Será porque uno de los
miembros de la peña trabaja en Marsans y está explotando esta nueva veta de
viajes al precio más barato posible a través de touroperadores locales, de
compañías de vuelo baratas o de lo que sea.
Y no es el único. El RACC,
por ejemplo, se compromete a montar un viaje a la carta, con aviones, autobuses
y hoteles, y a encontrar una entrada del precio que se le pida para la carrera
elegida de las 19 que componen el Mundial. Otras, como El Corte Inglés, preparan
‘packs’, pero para las carreras españolas tanto de Fórmula 1 como de
Motociclismo, y otras muchas agencias aún no han encontrado en el automovilismo
el enganche para hacer promociones y viajes.
Lejos de lo que muchos
aficionados piensan, ver Fórmula 1 en directo no es tan difícil. Para el Gran
Premio de España basta con buscar en El Corte Inglés, La Caixa, el RACC o llamar
al circuito. Además, en éste último te ofrecen alojamiento y posibles
ampliaciones turísticas. Y para las de fuera, prácticamente lo mismo, porque
cualquiera puede conseguir una entrada para un gran premio y combinarla con un
viaje por su cuenta.
Un camino para encontrar
‘tickets’ es Internet. En las páginas web de algunos circuitos se pueden obtener
aunque con el pago es adelantado mediante el número de tarjeta de crédito. En el
de Francia o Bélgica, mediante fax o e-mail se pueden reservar hasta 40 ó 50
entradas, pero en otros, como el de Shangai (China), sólo se pueden reservar de
cinco en cinco, enviar el dinero y esperar a que lleguen diez o quince días
antes de viajar. En todos los casos, tras la reserva hay una fecha límite e
insuperable de tiempo en la que, o se paga, o todo se va al traste.
Otro sistema para seguir a
Alonso allá donde vaya son páginas web de Fórmula 1, como F1-live.com o
grandprixtickets.com, independientes de los circuitos y especializadas en
deporte y en venta de entradas, que ofrecen también sus ‘packs’ con entrada (con
funda y tapones incluidos) a unos precios similares a los oficiales, aunque
siempre hay comisiones de por medio que encarecen unos 25 euros el producto.
Cuantos más intermediarios
hay, más va subiendo el servicio. Y, cómo no, el más viejo de los sistemas. El
de viajar sin nada, dormir en los parkings que rodean los circuitos a un precio
módico, y buscar los reventas en las puertas de entrada, que los hay, como en
todos los lados.
En la peña ‘F-1 Oviedo’
están deseando que llegue el Gran Premio de España, porque han reunido a 2.000
para ir a Montmeló todo el fin de semana por 358 euros, algunos en autobús,
otros en avión, todos con hotel, espichas (meriendas asturianas), bocatas en la
carreras y la tribuna más barata posible, la N, que aun así cuesta 180 euros. Lo
siguiente es la ‘pelousse’. Irán también a Mónaco, Francia, Bélgica, Turquía y
para China han pedido 100 entradas ya que aprovechan para pasar toda la semana
de turismo. “En Asturias hay más demanda y muchas salidas las organizamos desde
allí, pero a China salimos desde Madrid y quién quiera puede venirse desde
cualquier punto de España.
Salen buenos precios cuando
son grupos grandes, como la peña de Alonso, pero si una pareja quiere irse de
luna de miel, pues se le hace también”, decía en Cheste Jorge Fernández, de
Marsans... y de la peña de Alonso.
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