Tanto el realizador como el escritor han
colaborado codo con codo por que la producción refleje lo más fielmente posible
el espíritu de las novelas y al mismo tiempo que recree de manera fidedigna la
convulsa etapa del Siglo de Oro español. Para la filmación se emplearán en
principio más de 15 semanas y se ha querido contar con los mejores especialistas
en el equipo técnico (maquilladores, coreógrafos, fotografía...). Serán en total
250 personas y más de diez mil extras.
Sin que aún haya comenzado a filmarse ni un
solo plano, la expectación ya es enorme y es por ello que nadie quiere defraudar
al público. “Se verá un siglo XVII como nunca se ha visto en el cine, el XVII
que se vivía realmente en España” señaló un exultante Díaz Yanes que confía que
su tercera película como director sea un éxito asegurado.
Los productores de la cinta lo tenían claro.
Querían un actor de Hollywood que hablara castellano fluidamente y se toparon ni
más ni menos que con Aragorn, es decir, con un actor que pasó su infancia en
Argentina y al que la fama le ha llegado por su papel en la trilogía de El Señor
de los Anillos.
El actor, nacido en Manhattan (Nueva York, EE
UU) hace 46 años, se ha tomado su papel muy en serio y se ha documentado
ampliamente para ello. No solo luce bigote de época sino que durante casi un mes
ha estado en Castilla y León escuchando como habla la gente para incorporarlo al
personaje.
Muchas son las preguntas acerca de la estética
de la película, pero todo el equipo técnico tiene claro que no será una cinta de
superhéroes al estilo Hollywood sino que la acción y la aventura se combinarán
con imágenes duras. "El filme se va oscureciendo y plasma la decadencia del
imperio de forma cruel". Nadie duda ya de este proyecto con tintes de
superproducción norteamericana con un reparto de lujo y en el que se han quedado
por el camino nombres de la talla de Gael García Bernal o Leonor Watling.