“Sí que pensaba que podíamos llevarnos el Goya
a la mejor película, pero quizá no pensaba que pudiéramos llevarnos tantos”,
afirmaba un modesto Amenábar que se sabía triunfante desde el comienzo de la
ceremonia. Y es que parecía evidente que la máxima institución cinematográfica
española iba a premiar a la película más taquillera de la historia del cine
español, además de ofrecer un respaldo total a Mar adentro para que obtenga el
Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa a la que es candidata.
No sería justo hablar de “derrotados” en esta
ceremonia, pero tanto Pedro Almodóvar (La mala educación) como Alex de la
Iglesia (Crimen ferpecto) se fueron de vacío. Las “migajas” que dejó Mar adentro
se las repartieron entre El lobo de Miguel Courtois, que consiguió dos
galardones técnicos (Montaje y Efectos especiales) y Tiovivo c. 1950 de Garci
(Dirección artística), y El puente de San Luis Rey de Mary McGuckian (Diseño de
vestuario)
El director, nacido en Chile hace 32 años,
subió al escenario en tres ocasiones (Guión original, Música y Dirección)
repartiendo los habituales agradecimientos a todo su equipo que uno tras otro
fue desfilando por la alfombra que subía al escenario copando todos los premios
a los que optaba. Belén Rueda y Tamar Novas recogían las estatuillas al Mejor
Actriz y Actor Revelación, Javier Bardem y Lola Dueñas los de Mejor
Interpretación masculina y femenina y Mabel Rivera y Celso Bugallo copaban los
premios interpretativos de Mejor Actor y Actriz de reparto.
Avanzaba la noche y la película seguía
recogiendo premios técnicos (Fotografía, Sonido, Dirección de producción y
Maquillaje y Peluquería) hasta que llegaba el premio a la Mejor Película que
también fue a parar a Mar adentro. 14 estatuillas que la convertían en la
película triunfadora del 2004.
Una de las mayores sorpresas de la noche fue la
presencia del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, después de
que durante los últimos años la gala se llenara de reivindicaciones políticas. A
Zapatero, primer jefe del ejecutivo que asiste a la fiesta del cine español, se
dirigió la Presidenta de la Academia, Mercedes Sampietro, en su discurso para
pedirle que tome medidas para proteger al cine español que ha vuelto a perder
espectadores en el 2004.
Hubo también sorpresa en la pareja de
presentadores, cuya responsabilidad recayó este año en Montserrat Caballé y
Antonio Resines que amenizaron las más de tres horas que duró el acto.
Especialmente emotivo fue la actuación del grupo Amaral, que entonó los acordes
de su tema Sin ti, al tiempo que se rendía un sentido homenaje a todas las
figuras del cine español que fallecieron durante el 2004. Así mismo, José Luis
López Vázquez arrancó la mayor ovación de la noche al dedicar su Goya de Honor
al recientemente fallecido Agustín González.