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Los premios de esta 59 edición de los Tony,
considerados los galardones de teatro más importantes en Estados Unidos,
estuvieron bastante repartidos entre las múltiples candidaturas.
'The light in the piazza', un musical basado en la novela de Elizabeth Spencer,
que narra los intentos de una mujer por alejar a su hija de un joven florentino
del que se enamora en un viaje que las dos realizan por Italia, se llevó los
premios al mejor vestuario, iluminación, orquestación y a su mejor actriz
principal, Victoria Clark.
La obra partía con once
candidaturas, mientras que 'Spamalot' tenía 14, aunque solo ganó en tres
categorías: la de mejor director, Mike Nichols, y la de mejor actriz secundaria,
Sara Ramírez, además del mejor musical.
Ramírez, quien hizo su debut
en Broadway en 1998, agradeció a todo el equipo de 'Spamalot' haberle dado 'la
oportunidad' única de actuar en este musical, que, según dijo, ha 'cambiado mi
vida completamente'.
La obra se inspira en la
película que Monty Python realizó en 1974, 'Los caballeros de la mesa cuadrada y
sus locos seguidores', y manifestó su alegría 'por formar parte de la comunidad
teatral'.
Durante la ceremonia, la
intérprete de la Dama del Lago demostró sus dotes de actuación y vocales, que le
han valido elogiosos comentarios de los críticos teatrales, al interpretar uno
de los números del musical.
Entre las personas a las que
agradeció su apoyo estaba su madre, una mexicano-estadounidense que la trajo
desde México a San Diego (California) tras divorciarse de su marido.
La ceremonia comenzó con un
monólogo de Billy Crystal, quien simuló ser el anfitrión del evento hasta que
recibió una llamada telefónica de Hugh Jackman, el verdadero presentador por
tercer año consecutivo.
Crystal, quien debutó este
año en Broadway con un espectáculo individual que, con el formato de monólogo,
repasa personajes que influyeron su vida y forma de ser, tuvo la satisfacción de
lograr el Tony por el mejor acontecimiento teatral del año.
Durante tres horas, se
sucedieron por el escenario del Radio City Music Hall de Nueva York conocidas
caras del mundo del espectáculo estadounidense, muchos de ellos famosos por sus
actuaciones en cine, televisión y teatro, para una ceremonia puntuada con
algunos de los números musicales de espectáculos de Broadway y frecuentes cortes
en la retransmisión televisiva para los anuncios publicitarios.
En total se distribuyeron 27
galardones para los mejores trabajos en obras de teatro y musicales, entre ellos
el de la mejor obra de teatro de la temporada que fue para 'Doubt'.
La pieza trata sobre dilema
que afronta una monja en una escuela católica del Bronx en 1964, que sospecha
que un sacerdote abusa de los alumnos, pero duda en delatarle por no estar
segura de ello.
'Doubt' fue la obra de teatro
más premiada, ya que también se llevó el Tony a la mejor actriz principal,
Cherry Jones, la mejor actriz secundaria, Adriane Lenox, y al mejor director,
Doug Hughes.
El galardón a la mejor obra
de teatro de reestreno fue para 'Glengarry Glen Ross', que también se llevó el
premio al mejor actor secundario, Liev Schreiber, mientras que el de mejor
musical de reestreno fue para 'La cage aux folles', que además obtuvo un segundo
Tony por su coreografía.
Un premio especial que
recompensa una vida dedicada al teatro fue concedido a Edward Albee, autor de
clásicos como 'Who's afraid of Virginia Woolf?' y 'A delicate balance', y quien
bromeó por el hecho de haber recibido el galardón antes de morir.
Albee dedicó el premio a la
memoria de su compañero durante 35 años, el escultor Jonathan Thomas, quien
falleció en mayo pasado.
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