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Carlos Moyá Llompart nacio el 27 de
Agosto de 1976 en Palma de Mallorca (España), para despues
trasladarse a Barcelona, aunque en la actualidad vive en Ginebra
(Suiza). Sus padres Andreu Moyà y Pilar Llompart tienen un hotel en
el Arenal (Mallorca) donde Carlos Moyá iba desde muy pequeño a jugar
al tenis. Es el menor de sus hermanos: Andrés y Begoña. Su amor al tenis viene de su padre, que cada día iba a jugar al Club de Tenis
de
Mallorca. A los seis años ya jugaba contra su padre con una raqueta que le
regaló el día de su cumpleaños. Su primer entrenador fue Jofre Porta. Ahora le entrena José Perlas.
Pertenece al R.C.T. Barcelona.
Con 17 años en el centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (Barcelona), coincide con Jacobo Díaz, Galo Blanco y Fernando Vicente. El 1994 entra a formar parte del circuito profesional.
Come y escribe con la mano izquierda, pero juega al tenis con la derecha.
Desde 1997 se oye hablar con fuerza de este joven mallorquín, tanto
por su físico, que le hace tener un gran número de seguidoras, como
por sus éxitos deportivos. Carlos Moyá es el español que, junto a
Álex Corretja y Juan Carlos Ferrero, ha situado al tenis español en
un lugar privilegiado. Si ha llegado hasta donde está es por algo;
la diestra de Carlos es algo prodigioso. Su técnica depurada y
agresiva le han ayudado a ganarse el respeto de todo el circuito
internacional de la ATP.
Junto a Emilio Sánchez-Vicario, Alex Corretja y Sergi Bruguera, es
un claro ejemplo de la escuela catalana de tenis que tantos éxitos
está dando al tenis español.
El 15 de marzo de 1999 asciende al primer puesto de la ATP, la primera vez que
un tenista español lo conseguía.
Es un gran aficionado al fútbol, sobre todo del Barcelona y del Mallorca.
También le gusta el baloncesto. En el 2000 salió con la presentadora de
television, Patricia Conde.
Antes lo hizo con la rumana Raluca Sandu, hija del presidente de la Federación
de Tenis de Rumania. Como
persona joven que es, Carlos tiene, aunque no muchos, sus ratos de
ocio. Sobre todo, le encantan los videojuegos; de hecho, suele
llevarlos siempre en su maleta cuando se va de viaje de trabajo,
para pasar las horas muertas entre partido y partido. Otra de sus
grandes aficiones es la música y sus grupos favoritos son U2, Bon
Jovi o Café Quijano.
A parte del mundo del tenis, otra de
sus devociones es su tierra, Mallorca. Carlos asegura que es el
mejor sitio para vivir, aunque también le gustó su paso por
Barcelona o Montecarlo. Su éxito entre las mujeres se basa en un
punto muy claro: un físico envidiable, que le hace tener miles de
fans alrededor del Mundo, pero sobre todo en España.
Que Carlos Moyá es un chico deportista
no cabe duda. Y queda más que demostrado con su gran afición a los
deportes en general, no sólo al tenis. Le encanta el fútbol y es un
gran aficionado del Real Mallorca y del F.C. Barcelona y siempre que
puede va a ver al campo a ambos equipos.
Con una corta pero intensa carrera
profesional, Carlos Moyá ya ha conseguido estar en la cúspide del
tenis mundial. El balear ha convertido en realidad el sueño de todo
tenista: Carlos es, hoy por hoy, uno de los mejores.
Junto a Manolo
Santana y Juan Carlos Ferrero es el único tenista español que ha
llegado a ser número uno del mundo, aunque su reinado fue breve. Las
lesiones le impidieron no sólo brillar en 2000, sino participar en
los grandes torneos, y desde que llegó a la cuarta ronda de Roland
Garros en 1999 no levantó cabeza hasta el Open Australia 2001. Sin
embargo, las victorias de Moyà en Acapulco, Umag, Bastad y
Cincinnati en 2002 le devolvieron a la lista de los diez mejores
tenistas del mundo. En 2003, mantuvo la línea con el triunfo en el
Conde de Godó, Buenos Aires y Umag.
En 2004 ganó los
torneos de Roma, Acapulco y Chenai, además de ser finalista en
Sydney y Buenos Aires, con los que llegó a la cifra de 17 triunfos
individuales.
Su mejor arma es su
golpe de derecha. Profundo, fuerte y colocado hace a los rivales
emplearse a fondo para devolverlos. Posee también un gran servicio,
lo que le hace brillar no sólo en la tierra batida, su superficie
favorita.
Carlos Moyá ha
anunciado que en su calendario para 2005 no figura la Copa Davis y
todo el mundo apoya la decisión tomada por su número uno. El
mallorquín se ha sacrificado las dos últimas campañas por la máxima
competición por países y desde el deporte de la raqueta se valora su
esfuerzo y sus resultados. Y es que Moyá se va después de haber
ganado once de sus últimos trece partidos en el torneo de la
Ensaladera.
La Davis es más que
los tres días de competición. Te obliga a largos viajes, cambios
rápidos de superficie...”. En 2005 Moyá defiende la corona de
Acapulco (tierra batida), la semana del 21 al 27 de febrero. Al
siguiente fin de semana, se cita en el calendario el debut de España
frente a Eslovaquia, sin tiempo para adaptarse a la pista ni el
cambio horario. Un día después de terminar la ronda inicial, empieza
en California el primer TMS de Indian Wells. |